Estábamos diseminados por el cielo naranja
Dos millones de millas a lo largo de la tierra
Dispersados en las alturas más inaccesibles
Esperando que ellos rieran o lloraran
Sin sexo, ni consecuencia, ni simpatía
Son lo bastante buenos para comer
Dos minutos de advertencia
Dos minutos más tarde
Cuando ha llegado el momento
Mis días están contados
El alba de otro año
Marca el momento para los que entienden
Que uno de cada cuatro están aún aquí
Mientras tu y yo vamos de la mano
Sin radio, ni sonido, ni pecado, ni santuario
Así que, bienvenidos a su final
El sol, la soledad, el cementerio.
Así que, bienvenidos a su final